Las consideraciones para definir la calidad de los suelos son difíciles de acotar, no sucede como con otros constituyentes del medio natural como agua o atmósfera. Las aguas por ejemplo tienen una legislación precisa que especifica las condiciones organolépticas y químicas que debe tener para su uso. Al mismo tiempo hay una concienciación por parte de la sociedad de su importancia. No es así con los suelos, ya que su utilidad tradicionalmente agraria y la sensación de abundancia, han hecho que se usen sin la adecuada planificación.
De cualquier forma, ya hemos explicado varias veces, que el suelo es un sistema heterogéneo donde es difícil establecer estándares globales para definir un estado ideal. Además, determinar cuales son los indicadores que definan la calidad, es a menudo un juicio subjetivo, que depende, en la mayor parte de los casos, del uso que le demos. En general, el término "calida del suelo" va mas dirigido a las funciones que tenga en un medio específico, que a sus constituyentes y composición.
Partiendo de estos conceptos son muchas las definiciones que se establecen, incluso estas diferencias también aparecen entre las distintas forma de concebir el suelo que tienen distintos países. Así, en Estados Unidos el término calidad de suelo, incluye, fertilidad del suelo, productividad potencial, recurso sostenible y calidad ambiental. En Europa y Canadá, son los niveles de contaminación y sus efectos los términos más utilizados.
Como vemos, son las funciones y no la composición quienes determinan los niveles de adecuación al medio. Para unos la calidad del suelo está relacionada con el buen funcionamiento que tiene dentro de los límites de los ecosistemas y su interacción positiva con el medio externo. Dan al suelo tres funciones esenciales: medio para el desarrollo de plantas, regulación de las capas freáticas y filtro natural. Para otros, relacionan calidad con capacidad de almacenaje y reciclado de agua, minerales y energía para la producción de buenas cosechas, al tiempo de preservar un ambiente saludable. Son pues, suelo, clima e hidrología, los factores que contribuyen a la calidad y sugieren además, que factores socioeconómicos, como uso, manejo, actividades industriales, ocio o salud, deben tenerse en cuenta al analizar la calidad
Esto mismo lo ratifica la Soil Science Society of America Ad Hoc Committee on Soil Health quien propuso, que en la definición de calidad del suelo, se tengan en cuenta su capacidad de ser un elemento fundamental de los ecosistemas, ser medio para el desarrollo de plantas y animales, mantener y aumentar la calidad de aire y agua, y su fundamental contribución a la salud humana. Esta amplia definición lleva implícita cinco funciones del suelo que deben ser analizadas para determinar su calidad: (I) sustento de la actividad biológica, de la diversidad y de la productividad; (II) regulación y reparto del agua y capas solubles; (III) filtro, barrera, degradación, inmovilización y desintoxicación de materiales orgánicos e inorgánicos, incluidos deposiciones de origen industrial o urbano, así como de origen atmosférico; (IV) almacenado y reciclado de nutrientes y otros elementos de la biosfera; (V) soporte de estructuras socioeconómicas y protector de tesoros arqueológicos asociados a la actividad humana.
Conclusión, antes de utilizar un suelo deberíamos analizarlo desde distintos puntos de vista, y mantener criterios científicos en la planificación del territorio, para adecuar su uso a sus propiedades.
De cualquier forma, ya hemos explicado varias veces, que el suelo es un sistema heterogéneo donde es difícil establecer estándares globales para definir un estado ideal. Además, determinar cuales son los indicadores que definan la calidad, es a menudo un juicio subjetivo, que depende, en la mayor parte de los casos, del uso que le demos. En general, el término "calida del suelo" va mas dirigido a las funciones que tenga en un medio específico, que a sus constituyentes y composición.
Partiendo de estos conceptos son muchas las definiciones que se establecen, incluso estas diferencias también aparecen entre las distintas forma de concebir el suelo que tienen distintos países. Así, en Estados Unidos el término calidad de suelo, incluye, fertilidad del suelo, productividad potencial, recurso sostenible y calidad ambiental. En Europa y Canadá, son los niveles de contaminación y sus efectos los términos más utilizados.
Como vemos, son las funciones y no la composición quienes determinan los niveles de adecuación al medio. Para unos la calidad del suelo está relacionada con el buen funcionamiento que tiene dentro de los límites de los ecosistemas y su interacción positiva con el medio externo. Dan al suelo tres funciones esenciales: medio para el desarrollo de plantas, regulación de las capas freáticas y filtro natural. Para otros, relacionan calidad con capacidad de almacenaje y reciclado de agua, minerales y energía para la producción de buenas cosechas, al tiempo de preservar un ambiente saludable. Son pues, suelo, clima e hidrología, los factores que contribuyen a la calidad y sugieren además, que factores socioeconómicos, como uso, manejo, actividades industriales, ocio o salud, deben tenerse en cuenta al analizar la calidad
Esto mismo lo ratifica la Soil Science Society of America Ad Hoc Committee on Soil Health quien propuso, que en la definición de calidad del suelo, se tengan en cuenta su capacidad de ser un elemento fundamental de los ecosistemas, ser medio para el desarrollo de plantas y animales, mantener y aumentar la calidad de aire y agua, y su fundamental contribución a la salud humana. Esta amplia definición lleva implícita cinco funciones del suelo que deben ser analizadas para determinar su calidad: (I) sustento de la actividad biológica, de la diversidad y de la productividad; (II) regulación y reparto del agua y capas solubles; (III) filtro, barrera, degradación, inmovilización y desintoxicación de materiales orgánicos e inorgánicos, incluidos deposiciones de origen industrial o urbano, así como de origen atmosférico; (IV) almacenado y reciclado de nutrientes y otros elementos de la biosfera; (V) soporte de estructuras socioeconómicas y protector de tesoros arqueológicos asociados a la actividad humana.
Conclusión, antes de utilizar un suelo deberíamos analizarlo desde distintos puntos de vista, y mantener criterios científicos en la planificación del territorio, para adecuar su uso a sus propiedades.
- En el siguiente enlace podran bajar los estandares nacionales de calidad para suelo: http://cid-7afd199545785c38.skydrive.live.com/browse.aspx/Estandares%20Nacionales%20de%20Calidad%20para%20el%20Suelo?uc=3
687474703A2F2F7777772E6573746164697374696361736772617469732E636F6D2F65737461646973746963617320677261746973![]() |
| Estadisticas Gratis |
google03d81c798ae5ac9c.html

